10 MAY (MEX) .- No hay cuerpo que aguante el ritmo de vida que lleva Rihanna, independientemente de sus compromisos profesionales: fiestas, clubes de nudistas, consumo de sustancias sospechosas y hasta sugerencias de lesbianismo o bisexualidad se acumulan en su expediente de joven escandalosa. Sin embargo, los excesos le han cobrado la factura y la cantante tuvo que recibir atención médica por deshidratación y agotamiento.
Después de una fiesta de gala del Met de Nueva York, la oriunda de Barbados tuvo que ser trasladada de emergencia al hospital. Fue ella misma quien, fiel a su costumbre de documentar su vida en Twitter, publicó una fotografía de su brazo canalizado con suero y medicamentos, en la cual llaman la atención sus largas uñas pintadas de negro.
Sus allegados le han recomendado que le baje a su ritmo, que modere su conducta y hasta que se interne en una clínica de rehabilitación, pero la artista parece invencible aunque falta ver si el susto le devuelve un poco la cordura. Incluso su padre ha expresado que teme por su vida y que no desea enterarse de su temprana muerte por televisión.
Elia Fless / Mezcalent.com


