A pesar de ser un convencido activista medioambiental,
Leonardo DiCaprio no tuvo reparos en invadir una isla virgen. Blackadore Caye, cerca de de Belice, es el descanso de este guerrero del séptimo arte. El rubiales pagó 1,75 millones de dólares por darse este caprichito y para lavarse la conciencia se ha asociado con la cadena de hoteles Four Seasons para crear un complejo ecológico en la isla.
A pesar de ser un convencido activista medioambiental,
Leonardo DiCaprio no tuvo reparos en invadir una isla virgen. Blackadore Caye, cerca de de Belice, es el descanso de este guerrero del séptimo arte. El rubiales pagó 1,75 millones de dólares por darse este caprichito y para lavarse la conciencia se ha asociado con la cadena de hoteles Four Seasons para crear un complejo ecológico en la isla.