Ya no se trata solo de mantenernos limpias y abrigadas. La lencería se ha vuelto tan variada, sofisticada y bonita que es un arma innegable de seducción. Las largas enaguas de algodón que iban debajo de igualmente largos vestidos se fueron transformando en escuetas piezas de todos los colores y texturas imaginables.
Conoce los 5 finalistas de El Bello 51 y
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