Chino/TvyNovelas
Hoy por hoy Jesús Alberto Miranda Paéz, más conocido como Chino, es uno de los cantantes más famosos y más acaudalados que hay, pero el propio venezolano confesó que no siempre su vida estuvo marcada por el éxito y el dinero; desde muy pequeño tuvo que lanzarse a la calle a trabajar para ayudar económicamente a su madre.
"Desde muy pequeño ya trabajaba. En un edificio cerca de mi casa había un montón de autos, y los sábados y los domingos me iba con mi primo a lavarlos todos para ganarnos algo de dinero", declaró el intérprete de "Mi niña bonita" en entrevista con la revista TvyNovelas, donde recordó aquellos días difíciles en su tierra.
"Tenía 10, pero me sentía muy bien en ese momento. Imagínate, llegarle dinero a la casa a mi mamá con una plática extra era algo muy emocionante", dijo. He vivido las dos caras de la moneda. Sé lo que es no tener nada, absolutamente nada, y pasar a lo que es poseer mucho, pero eso me hace tener los pies sobre la tierra. La vida me ha enseñado a saber que lo material pasa a un segundo plano, cuando tienes el cariño de la gente. Eso es algo bien bonito".
El joven de 27 años comentó que lavar carros no fue el único trabajo pesado que tuvo que realizar para ganarse la vida.
"Trabajé en muchas cosas. A los 14 años, yo ya estaba laborando mucho más; en los supermercados cargando bolsas, forrando maletas en el aeropuerto..., en lo que saliera, pues teníamos que comer".
El venezolano aprovechó también para enviarle un mensaje a aquellos jovencitos que viven en medio de la pobreza y suelen desanimarse cuando buscan sus sueños. Les aconsejó que trabajen duro y con mucha disciplina porque todo el que quiera alcanzar algo en la vida lo puede lograr.
"No podemos quedarnos esperando a que Dios nos mande un plato de comida, hay que buscarlo y ganárselo. A veces, muchas personas piensan que las cosas tienen que llegarle fácil, pero no es así y si nos esforzamos mucho tendremos nuestra recompensa".
Es bueno escuchar que todavía hay artistas que tienen los pies bien puestos sobre la tierra y, sin duda, el ejemplo de Chino es de imitar, pues es cierto que a veces nos quejamos de que nacimos sin nada y pensamos que no podremos cumplir nuestras metas, en vez de enfocarnos cien por ciento en conseguirlas.
El de Chino es solo un ejemplo de que a pesar de las adversidades sí se pueden conquistar los sueños.
Hay muchas personas que teniendo poco, o casi nada, hemos podido lograr cosas grandes en la vida. Hay que empezar desde ya y más que quejarnos, actuar con disciplina y esmero.
