Pau y Colate/Hola
A pesar de que los últimos meses de convivencia de Nicolás Vallejo y Paulina Rubio se convirtieron casi en un infierno, el español encontró en el yoga la herramienta perfecta para manejar sus problemas y mantener una mente sana.
Y fue tal su compromiso con esta disciplina, que por más de cuatro meses, el español tomó clases ininterrumpidas en el estudio que tiene su amigo Nacho Cano en Miami, pero parece que ya se hartó de ser un niño bueno.
Así lo dio a conocer la revista TvyNovelas, donde se aseguró que tras haber batido el récord de más clases seguidas de yoga, con 120 sesiones, Colate mandó la disciplina al traste y volvió a sus andadas y a la vida loca.
La publicaión ha captado en la última semana al ex de la Chica Dorada en varios antros de la capital del sol y allí, el empresario no solo se ha dado a la tarea de tomar mucho, sino también anda de conquistador, a ver quién ocupa el lugar que dejó la madre de su hijo.
Quienes conocen al arquitecto aseguran que Colate es un hombre bueno y sensible y se ha refugiado en sus amigos para superar su separación. Pero la manera como está manejando su divorcio, donde le exige a Paulina la custodia total de su pequeño, la mitad de los bienes de la cantante y hasta una manutención, han hecho que el español se haya ganado el repudio de muchas personas.
Ojala que Nicolás ahora no caiga en el alcohol y la vida loca, pues sería mejor que regresara al yoga para mantenerse claro y poder así enfrentar la batalla legal que tendrá con Paulina.
