Amparito/El Espectador
Luego de que Jairo Martínez, uno de los jurados del concurso "Yo me llamo" quiso ofender a Amparo Grisales por su origen pueblerino, la Diva de divas acaba de confesar que se siente muy orgullosa de sus raíces y que el intento absurdo del promotor de artistas por desprestigiarla usando su pasado, demuestra la falta de tacto de su agresor.
Aunque la Grisales comprobó que no nació el la población de Pensilvania, Caldas, como lo dijo Martínez, sino en la ciudad de Manizales, Amparito dijo que querer burlarse del pueblo donde nació su madre es una "ridiculez", pues la gente del campo merece el mismo respeto que le gente de la ciudad.
"Pensilvania, tierra de mujeres bellas, de gente fina y con clase. Gracias a Dios mi mamá es de allá y yo heredé esa raza", escribió la actriz en su cuenta de Twitter, donde de paso le echó más pullas a su enemigo público.
"Qué equivocados, pobres mentes inválidas las que sólo dejan salir ignorancia y odio de sus corazones. Ojala que algún día Dios los ilumine", dijo.
Que tontería que el señor Martínez se haya enfrascado en esta pelea con la Grisales y aunque Amparo tiene fama de ser explosiva, en este caso, haciendo labores de referi, le doy el punto a ella, pues querer ofenderla por su origen humilde y campesiono, no solo es bajo sino que no tiene sentido.
Invito a este señor a que se dé un paseíto por los hermosos pueblos que tiene Colombia, entre ellos las maravillas de Caldas, para que se culturice y deje de decir cosas ignorantes que no le hacen honor a la riqueza rural del país.
