Lindsay Lohan de blanco/ WireImage
Quien mira esta foto de Lindsay Lohan pensaría que es una divorciada de 40 años, madre de dos. El rostro de la actriz de 25 años lleva mostrando señales de envejecimiento por un tiempo, muy probable por su abuso de sustancias y trasnochadas. Además, el estrés de todos esos casos legales debe afectar la producción de colágeno.
Anoche Lindsay asistió a una gala y desde su cabello hasta vestimenta su lució como una señorona, y no de buena manera. El vestido blanco es Tom Ford, pero es más apropiado para, digamos, Demi Moore. Y ese pelo desteñido, con esos rizos y flequillo no le hizo ningún favor. Ni siquiera hablemos de ese maquillaje. Es una pena verla tan demacrada.
Siempre fue tan linda con sus pequitas y cabello rojizo, con curvas, en lugar de esa flaquencia que exhibe últimamente. No olvidemos sus problemas dentales. Ay Lindsay, qué será de ti. Me pregunto quién la sigue invitando a estos eventos.